Cumple cadena perpetua por matar y sacarle los ojos a su esposa y se casó en la cárcel

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Pablo “El loco” Amín contrajo matrimonio con una mujer que conoció durante su estadía en el pabellón de máxima seguridad de un penal en Tucumán.

l 27 de octubre de 2007, Pablo “El loco” Amín, por entonces de 24 años, se hospedó en la habitación 514 del hotel Catalinas Park de Tucumán junto a María Marta Arias, una joven de 23 con quien se había casado apenas unos meses atrás. La pareja, oriunda de Santiago del Estero, viajó a esa provincia para participar de un congreso que realizaba la empresa para la que trabajaban. Lo habían hecho en compañía de otras cuatro personas que se dedicaban a la misma actividad.

Aquel día, Amín comenzó a mostrar un comportamiento extraño. Les había confesado a sus compañeros que llevaba cuatro noches sin dormir y decía frases incongruentes. Durante la tarde, en una plaza de la capital tucumana y en compañía de su mujer, empezó a decir a los gritos que alguien lo perseguía para matarlo. Un policía intervino y lo llevó a la comisaría para calmarlo. Allí, el comisario escuchó del joven una frase inquietante: “Ella (por Arias) ya no me quiere. Me quiere alejar de todos. No quiero hablar con mi esposa, no quiero hablar con mis amigos. No confío en nadie”.

En el momento no dejaba de sonar como una declaración delirante, de alguien nervioso. Nadie sospechó que sería el preludio de un crimen que estaba por conmocionar a toda la ciudad. El joven fue trasladado a un hospital, lo retuvieron una hora y le dieron el alta. Con el panorama un poco más tranquilo, fueron a comer junto a los cuatro compañeros de la empresa por la zona y después volvieron al hotel ya de noche. Parecía que el episodio había concluido.

Amín y Arias entraron al ascensor tomados de la mano y se dirigieron al quinto piso. Cerraron la puerta de la habitación y comenzó el horror. El hombre, experto en artes marciales, estranguló a la mujer mientras dormía. Le arrancó los ojos y los dejó sobre la cama; le cortó sus partes íntimas y golpeó el cuerpo. Después lo sacó de la habitación y lo arrastró por la escalera hasta el primer piso. Pateó el cadáver hasta que un empleado del hotel lo descubrió. Cuando la policía llegó, como si no tuviera conciencia de la gravedad del hecho, les dijo: “No se preocupen, estoy en estado de emoción violenta”. Quedó detenido en el momento. El femicida fue finalmente condenado a cadena perpetua el 22 de septiembre de 2009.

Los motivos del asesinato nunca quedaron esclarecidos. Una de las hipótesis más firmes es que fueron unas fotos el desencadenante de todo. Se trata de unas imágenes en las que Arias estaba desnuda, sobre una cama y que de alguna forma fueron compartidas con los amigos de Pablo. Nunca se comprobó.

A casi diez años, “El loco” Amín volvió a ser noticia por un hecho casi increíble. El viernes pasado se casó por lo civil con una mujer que conoció durante su estadía en el penal de Villa Urquiza de Tucumán. Tres días después, justamente último día del año, la cárcel se visitó de fiesta, y bajo el marco de una ceremonia religiosa y muchos invitados, el asesino contrajo matrimonio con su nueva pareja. Según revelaron, la novia está al tanto de lo que hizo pero no le importó.

Vestida de blanco y en compañía de su familia y amigas, ingresó al penal y dio el sí para convertirse en la nueva esposa de un hombre que hace más de 11 años, en la habitación de un hotel, cometió uno de los femicidios más atroces de los que se tenga memoria.

De acuerdo con los medios locales, la flamante esposa de Amín es una mujer tucumana que lo visitaba desde hace tiempo, luego de que los abogados consiguieran la autorización de la Justicia de esa provincia. Se trataba de visitas de una hora en el patio del penal, en las que eran supervisados por personal penitenciario.

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