Citan a indagatoria a Cristina Kirchner, detienen a 12 personas y buscan a otros prófugos

not_929260_01_125331_m

Una ola de detenciones de exfuncionarios y empresarios, y un llamado a indagatoria a la expresidente Cristina de Kirchner, conmovieron la agenda política, en el marco de una causa que investiga presunta corrupción y pago de coimas en la concesión de obras públicas.

El juez federal Claudio Bonadio citó a prestar declaración indagatoria a la exmandataria para el próximo 13 de agosto. Pero también fueron citados el ex ministro de Planificación Julio de Vido, el ex secretario de la presidencia Oscar Parrilli, el ex jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, el empresario Rudy Ulloa y el ex juez federal Norberto Oyarbide.

Roberto Baratta, exnúmero dos de Julio De Vido como secretario de Coordinación y Gestión en el ministerio de Planificación Federal, fue detenido por orden del juez Claudio Bonadio por una causa en la que está investigado por transportar bolsos con dinero para pago de coimas a empresas contratistas de obra pública.

La investigación se inició por una denuncia de la exesposa del exchofer de Baratta, Oscar Bernardo Centeno, quien fue aprehendido el martes por la tarde. En 2017, la denunciante aseguró haber visto a Centeno repartiendo bolsos con dinero, que provendrían de una red de coimas.

En total, se produjeron más de 30 allanamientos en distintos puntos de la Capital y la provincia de Buenos Aires y son al menos 12 los detenidos, entre ellos los empresarios Gerardo Ferreyra y Jorge Neira, directivos de la empresa Electroingeniería, Javier Sánchez Caballero, de la firma IECSA; Armando Losón, presidente del Grupo Albanesi; y Carlos Mundín, dueño de la firma BTU. También fueron apresados el expresidente de ENARSA Walter Fagyas, Rafael Llorens, exfuncionario de Planificación, Nelson Lasarte, ex secretario de Baratta y Hugo Larraburu, exsubsecretario de Legales del Ministerio.

img_subida_0801093408

El momento de la detención de Baratta en el barrio de Belgrano.

Baratta ya había sido detenido en octubre de 2017 por supuestos sobreprecios en la compra de Gas Natural Licuado. Pero en marzo de este año recuperó su libertad. Este miércoles por la mañana, efectivos lo fueron a buscar a su departamento de Begrano, donde se entregó pacíficamente, con gesto adusto, en silencio y portando una mochila.

Los detenidos están acusados de integrar una supuesta asociación ilícita que se habría dedicado al pago de sobornos que entregaban empresarios de la obra pública. Según la investigación, todo lo recaudado terminaba en el domicilio particular del matrimonio Kirchner en la ciudad de Buenos Aires, en la residencia presidencial oficial en la localidad de Olivos, o en las oficinas de la Jefatura de Gabinete.

El disparador de la pequisa fue registro íntimo del chofer, donde quedó anotado en ocho cuadernos los días, horarios, nombres, direcciones y cantidades de dinero que se habrían trasladado en su vehículo Toyoya, del 2010 al 2015, y que fueron enviados en una caja cerrada al diario “La Nación”. Tras la publicación de esa información, los cuadernos llegaron a la Justicia. Para ordenar las indagatorias y detenciones, Bonadio se sirvió de los escritos a puño y letra y de la declaración de la exmujer del remisero.

Según cálculos de la Fiscalía citados por el periódico, por el auto que condujo el chofer detenido pasaron 160 millones de dólares. Los investigadores advierten que la cifra podría ser cerca de un 50 por ciento mayor si se toman en cuenta anotaciones realizadas sin montos concretos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *