ESCÁNDALO EN LA SUPREMA CORTE: Lorenzetti acusó duramente a Rosenkrantz

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El extitular del máximo tribunal afirmó que su sucesor es ‘mediocre’ y que generó un ‘clima de tensión, de temor, de amenazas telefónicas’ que provocó una ‘paralización momentánea’ del organismo judicial.

Cuando se anunció la salida de Ricardo Lorenzetti de la presidencia de la Corte Suprema y su reemplazo a manos Carlos Rosenkrantz, las suspicacias se agolparon tanto en los medios de comunicación como dentro del mismo Poder Judicial. Sin embargo, el escándalo estalló cuando el extitular acusó a su sucesor de generar un “clima de tensión, de temor, de amenazas telefónicas, de falta de respeto de los derechos del trabajador” y de provocar una “paralización momentánea” del organismo judicial.

Luego de que se anunciara el cambio en la titularidad de la Corte Suprema, la página web de la agencia de noticias judicial estuvo sin actualizarse durante varios días, lo que despertó todo tipo de conjeturas. Sin embargo, el lunes se divulgó una resolución firmada por el presidente del máximo tribunal donde informó que la ahora extitular, María Bourdin, fue transferida por Lorenzetti a su actual vocalía, por lo cual el área de Comunicación quedó acéfala.

Además, Rosenkrantz solicitó en el escrito que “a fines de cumplir las obligaciones institucionales a su cargo, el presidente debe contar, de modo urgente, con los medios para continuar el servicio provisto por el Centro de Información Judicial, entre los que se cuentan, el acceso exclusivo e irrestricto a la página web”, y ordenó recuperar “la totalidad de los dispositivos tecnológicos” y las claves necesarias para la administración del CIJ.

Es por este motivo que Lorenzetti realizó un escrito hacia su reemplazo y afirmó: “Hace muy pocos días, Usted se apersonó en el despacho de la Secretaria de Comunicaciones efectuando expresiones que contrarían las directivas de la política de Estado en materia comunicacional, proponiendo una suerte de privatización del Centro de Información Judicial (CIJ)”, al tiempo que destacó: “Lamento muchísimo semejante mediocridad pero, estando en juego el prestigio de la institución, me veo obligado a contestar”.

En ese sentido, el extitular acusó a su sucesor de generar un “clima de tensión, de temor, de amenazas telefónicas, de falta de respeto de los derechos del trabajador y de la persona humana, así como de los procedimientos internos de la Corte, fue lo que generó la paralización momentánea” y resaltó: “No hay ninguna razón para este tipo de medidas autoritarias, sorpresivas, que no fueron habladas entre los ministros, que provocan un escándalo que no hace nada bien al tribunal”.

“La presidencia no es un área personalista y concentrada, sino descentralizada y participativa”, continuó Lorenzetti y añadió: “Ante la respuesta de que eso debía ser decidido por la Corte, y no sólo por la futura presidencia, hubo expresiones que se apartan notoriamente de los criterios de respeto que se le deben a un Secretario de Corte (que tiene el rango de un juez de Cámara), de la política de género y protección de la mujer que la propia Corte lleva adelante, y de la independencia que se le debe a un periodista profesional”.

Por lo que concluyó: “Creo firmemente que el cambio de presidencia de la Corte Suprema no puede modificar los principios fundamentales de su funcionamiento y de su jurisprudencia. Ha costado mucho sacrificio cambiar lo que había, sufrimos muchas presiones, pero construimos una estructura de principios y valores que nos sostuvo todos estos años y que defenderé”.

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