El poder adquisitivo de los salarios cayó un 21% durante los dos meses de la gestión Milei

La licuación del poder adquisitivo de los salarios de aquellos trabajadores y trabajadoras bajo relación de dependencia fue total. Milei lo hizo. De acuerdo al análisis realizado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra – CTA), la caída real fue del 21,3% entre noviembre de 2023 y enero de este año. Con un agravante: el precio de los alimentos subió más que la media de los precios, por ende, la pérdida en la capacidad de compra de la comida fue del 24%. Miseria planificada. Milei lo hizo.

El ajuste por shock incluyó el recorte del gasto público, la motosierra para los envíos de recursos hacia las provincias, todo combinado con una escalada inflacionaria. El titular del Poder Ejecutivo había anticipado que su gestión arrancaría con estanflación. El trabajo del Cifra – CTA, con la firma de Mariana González, lo calificó de recesión inducida.

“Una vez asumido el nuevo Gobierno, con una devaluación que duplicó el valor del dólar, el nivel de precios mostró una subida extraordinaria. El único freno, una recesión inducida, que también fue extraordinaria por su velocidad y profundidad”, sostuvo González.

La recesión

La actividad económica del año pasado cerró con un rojo del 1,6%. Este resultado no se explicó sólo por las consecuencias de la sequía. Hubo otros factores en juego, como el proceso de aceleración inflacionaria que devoró el poder adquisitivo de los salarios sumado a una política contractiva como el aumento permanente de la tasa de interés a pedido del FMI. Este escenario fue utilizado por La Libertad Avanza para el diseño y ejecución de su programa sistemático de pobreza planificada.

Desde el Poder Ejecutivo suelen sostener que con el ajuste del shock lograrían reducir la inflación. Miseria planificada. El proyecto Milei-Caputo pretende multiplicar la pérdida de poder adquisitivo de los sectores trabajadores para reducir el universo de un mercado interno en retroceso.

Una suerte de enorme transferencia de rentabilidad al sector privado concentrado (exportadores de alimentos con fuerte matriz financiera, empresas mineras y fondos de inversión, entre otros), a costa de aumentar exponencialmente las tasas de pobreza y desempleo.

En diciembre del año pasado, el consumo en los supermercados del país registró una caída interanual del 6,6%, de acuerdo al último relevamiento difundido por el Indec. De acuerdo a la CAME, las ventas minoristas pymes tuvieron un derrumbe anual de 13,7%, en la medición a precios constantes, y finalizaron el 2023 con una retracción de 3,4%. En la comparación mensual descendieron 11,2%. En el rubro alimentos se registró un descenso en el consumo del 19% durante diciembre, cuando en el acumulado la merma fue del 5,7%.

Menos que en 2015

La fuerte pérdida del poder adquisitivo de los salarios en el sector “formal” se registra desde la gestión de Mauricio Macri. Según el CIFRA – CTA entre 2015 (noviembre) y 2019, la caída del salario real fue del 20,6%. Durante la gestión del Frente de Todos (FdT), la pérdida fue del 5,1% pero se sintió mucho más en la capacidad de compra de los alimentos, sector de la economía que presenta altos niveles de concentración y especulación. La merma fue del 15,9%.

Pero nada se compara con la gestión de Milei.

“El salario real promedio registrado perdió el 21,3% de su capacidad de compra entre noviembre de 2023 y enero de este año. Como podía anticiparse ante la presión del ajuste que se busca producir en el gasto público, la caída del poder adquisitivo del salario fue mayor para los empleados del sector público. Por ende, y a modo de conclusión, teniendo en cuenta el deterioro previo, el salario real de enero fue equivalente a poco menos de la mitad de lo que era en noviembre de 2015”, concluyó González.

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